Invitado a una cumbre internacional en Ciudad de México, el abogado colombiano fue distinguido por Puente Joven, una iniciativa que propone una nueva forma de entender el liderazgo juvenil en América Latina.
Redacción Lexir
En el actual ecosistema del liderazgo emergente, donde la visibilidad suele imponerse sobre la sustancia, los reconocimientos que realmente importan son aquellos que validan trayectorias coherentes, con impacto medible y vocación de largo plazo. Bajo esa lógica se inscribe el Premio Jóvenes Líderes otorgado a Santiago Bonivento, abogado y académico colombiano, e impulsor del proyecto Puente Joven.
La distinción viene acompañada de una invitación formal a la Cumbre Internacional Jóvenes Líderes, considerada como uno de los acontecimientos pluriculturales juveniles de mayor trascendencia a nivel mundial, que congrega a miles de jóvenes de todo el mundo. El evento se desarrollará el próximo mes de marzo en la Ciudad de México, donde Bonivento, además de recibir formalmente el premio, participará en espacios de diálogo con líderes globales, académicos, empresarios y referentes regionales. Más que un reconocimiento individual, el premio posiciona una agenda: la necesidad de construir puentes reales entre el talento joven y las oportunidades que hoy siguen siendo esquivas para amplios sectores de la región.
Un premio que reconoce visión, ejecución y proyección regional
El Premio Jóvenes Líderes distingue a perfiles que combinan tres elementos clave: claridad conceptual, capacidad de ejecución e impacto con proyección regional. En el caso de Bonivento, el jurado valoró especialmente el enfoque estructural de Puente Joven, una iniciativa que no se limita a diagnosticar problemas, sino que propone mecanismos concretos de articulación entre jóvenes, educación y espacios de incidencia.
La invitación a la cumbre internacional en Ciudad de México responde precisamente a esa lógica. El encuentro reunirá a líderes emergentes de distintos países con el objetivo de intercambiar experiencias y debatir soluciones frente a desafíos compartidos: empleabilidad juvenil, brechas educativas, participación cívica y liderazgo responsable.
La presencia de Bonivento en este espacio no solo amplificará el alcance del proyecto, sino que lo sitúa dentro de una conversación regional de alto nivel.
Puente Joven: cuando el liderazgo se convierte en infraestructura social
Lejos de plantearse como una iniciativa asistencial, Puente Joven nace de una premisa clara: en América Latina existe una brecha persistente entre la motivación de miles de jóvenes y los canales efectivos para transformar esa energía en experiencia, aprendizaje y participación real.
El proyecto se concibe como una plataforma de conexión. Su objetivo es crear condiciones para que los jóvenes accedan a espacios donde puedan desarrollar habilidades, ejercer liderazgo y formar parte activa de procesos sociales, institucionales y productivos. Esa lógica —más cercana a la construcción de infraestructura social que a la filantropía tradicional— fue uno de los elementos que explicó el interés del comité evaluador del premio.
En un contexto donde muchas iniciativas se agotan en el discurso, Puente Joven destaca por su enfoque práctico y replicable.
La invitación a Ciudad de México: validación y proyección internacional
Participar en una cumbre internacional en Ciudad de México representa un hito dentro de la trayectoria de Bonivento. El encuentro permitirá contrastar modelos, identificar puntos de convergencia entre países y posicionar a Puente Joven como una experiencia relevante dentro del debate regional sobre liderazgo juvenil.
La invitación también reconoce el perfil integral de Santiago: un abogado con amplia experiencia en el sector empresarial, docente universitario y firme creyente en la transformación a través de la innovación. Esa combinación de rigor técnico y sensibilidad social resulta cada vez más valorada en escenarios internacionales donde se buscan soluciones sostenibles y escalables.
Una trayectoria que respalda el reconocimiento
Con siete años de experiencia en entornos jurídicos y corporativos en las Américas, Santiago Bonivento ha construido una carrera que combina formación académica avanzada y práctica profesional. Es abogado trilingüe, con completa fluidez en español, inglés y portugués. Cuenta con un Executive MBA, una maestría en Compliance y Gestión de Riesgos, y certificaciones en ESG, negociación y sistemas de gestión basados en riesgos.
Ha ejercido la docencia universitaria en la Pontificia Universidad Javeriana y en el Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA), donde ha integrado el rigor académico con una visión aplicada del derecho empresarial.
Su participación como columnista en medios nacionales y como conferencista en escenarios de alto impacto ha reforzado su perfil como una voz sólida dentro del debate sobre liderazgo joven y desarrollo regional. En 2025 lanzó su primer libro, Diario de un líder: las enseñanzas desde el deporte, una obra que aborda el deporte y el liderazgo como dos disciplinas poderosas cuando se interrelacionan.
Más que un premio, una plataforma de impacto
Para Bonivento, el Premio Jóvenes Líderes y la invitación a la cumbre internacional no representan un punto de cierre, sino una plataforma de crecimiento. El reconocimiento amplía la visibilidad del proyecto, fortalece su red de aliados y eleva el nivel de exigencia sobre su evolución futura.
En una región que necesita menos discursos y más estructuras que funcionen, este tipo de distinciones ponen en valor a una nueva generación de líderes: jóvenes que entienden el reconocimiento no como un fin, sino como una herramienta para escalar impacto.
El caso de Santiago Bonivento se inscribe así en una tendencia clara: liderazgo con propósito, formación sólida y una mirada regional capaz de convertir el talento joven en motor de transformación sostenible. Para Bonivento, este reconocimiento es motivo de profundo orgullo, pero también un compromiso renovado con la construcción de país, de región y de una sociedad cada vez mejor. Es la posibilidad de soñar y demostrar que sí es posible edificar acciones que hagan sentir que vale la pena estar en el aquí y en el ahora, agrega.






